CDMX: ¿Qué cambió en la “Reforma de Propiedad Privada”?

Septiembre 04, 2024 • 6 min de lectura

En los últimos meses, se ha generado una discusión pública en torno a la reciente reforma del artículo 3 de la Constitución local de la Ciudad de México. La modificación ha provocado incertidumbre y especulación, especialmente en torno al futuro de la propiedad privada. En este artículo, nuestro objetivo es brindar una explicación clara y objetiva sobre qué implica realmente esta reforma, sin inclinarnos hacia ninguna posición política. Como empresa, en Muros Capital creemos en la libertad de elección política y respetamos todas las posturas. Nuestra única intención es ofrecer información respaldada por nuestro equipo legal y fuentes confiables, para ayudar a nuestros clientes y lectores a entender los cambios.

¿Qué establece la reforma del artículo 3?

El artículo 3 de la Constitución de la Ciudad de México ha sido modificado para incluir un énfasis en la "función social" de la propiedad privada. Aunque se ha difundido información que sugiere que esta reforma elimina o limita severamente el derecho a la propiedad privada, lo cierto es que el derecho a poseer bienes sigue vigente. Sin embargo, se establece que la propiedad debe cumplir con un fin social, lo que podría tener implicaciones en ciertos contextos.

Esta modificación introduce un concepto clave: los bienes, además de ser utilizados en beneficio de sus propietarios, deben contribuir de alguna manera al bienestar colectivo. Esto puede implicar desde garantizar que la propiedad no permanezca en abandono, hasta asegurar que se utilice de manera responsable y beneficiosa para la comunidad en general. Fuentes como la Constitución local y las declaraciones de expertos en derecho urbano indican que esta visión no es inédita, pues en muchas legislaciones del mundo la propiedad privada está supeditada a un uso socialmente responsable.

¿Qué significa la "función social de la propiedad"?

La función social de la propiedad es un concepto que se refiere a que los bienes inmuebles deben cumplir un propósito que beneficie tanto al propietario como a la sociedad. En otras palabras, no basta con poseer una propiedad, sino que ésta debe tener un impacto positivo, ya sea a través de su uso para vivienda, comercio, o cualquier otra actividad que contribuya al desarrollo urbano y social.

Las autoridades han explicado que esta reforma busca abordar situaciones como el abandono de propiedades o su uso ineficiente en áreas donde existe una alta demanda de vivienda o servicios. De este modo, la Ciudad de México busca implementar medidas que aseguren un uso más equitativo y funcional del suelo urbano.

¿Hay riesgo de expropiación?

Uno de los temas que ha generado mayor preocupación entre los propietarios es el temor a que esta reforma facilite expropiaciones masivas. Es importante destacar que la expropiación, como figura jurídica, sigue regulada por la legislación mexicana. La Constitución federal garantiza que las expropiaciones solo pueden llevarse a cabo por causas de utilidad pública y con el correspondiente pago de una indemnización justa.

En este caso, la reforma no establece mecanismos automáticos de expropiación. Lo que introduce es la posibilidad de que, si una propiedad no cumple con su función social, pueda ser sujeta a una evaluación por parte de las autoridades para determinar si es necesaria alguna acción. Esta evaluación no implica una pérdida inmediata del derecho de propiedad, sino que abre un proceso legal en el que se deben respetar las garantías individuales, incluyendo el derecho a una indemnización adecuada. Expertos legales coinciden en que este tipo de disposiciones existen en varias partes del mundo, como en Europa, donde la propiedad debe cumplir un uso razonable para evitar sanciones.

El contexto de la Ciudad de México y la reforma

El trasfondo de esta reforma está en la crisis habitacional que afecta a muchas ciudades importantes, incluida la Ciudad de México. La creciente demanda de vivienda, combinada con el aumento en el valor del suelo y la concentración de propiedades en pocas manos, ha generado la necesidad de implementar políticas que promuevan un uso más equitativo del suelo urbano.

El gobierno de la Ciudad de México ha indicado que la reforma busca mejorar la planificación urbana, combatir el acaparamiento de tierras y garantizar el acceso a vivienda digna para todos los sectores sociales. Sin embargo, también se ha generado controversia en torno a si estas medidas son necesarias o si representan una amenaza a los derechos de los propietarios.

Mitos y realidades sobre la reforma

Una de las mayores confusiones que ha surgido en torno a esta reforma es la idea de que se ha "eliminado" la propiedad privada. Esto es incorrecto. La propiedad privada sigue siendo reconocida como un derecho fundamental en la Constitución de la Ciudad de México. Lo que la reforma hace es agregar un componente social a ese derecho, tal como sucede en otras legislaciones del mundo.

Es comprensible que algunos sectores interpreten esta reforma como una amenaza, pero es crucial basarse en información respaldada por fuentes oficiales, como la propia Constitución local y expertos en derecho urbano. El objetivo de la reforma no es despojar a los propietarios de sus bienes, sino garantizar que estos sean utilizados de manera efectiva y en beneficio de la sociedad.

Postura neutral y objetivo informativo de Muros Capital

En Muros Capital, nuestro único interés es proporcionar información clara y precisa para que nuestros clientes y lectores puedan tomar decisiones bien fundamentadas. No apoyamos a ningún partido político y respetamos las diferentes posturas que puedan existir. Creemos que cada persona es libre de elegir el partido que más se alinee con sus valores o, si lo prefiere, no elegir ninguno. Nuestro compromiso es con la información veraz y objetiva, y con el bienestar de nuestros clientes y la sociedad en general.

Este artículo ha sido revisado por nuestro equipo legal, que se ha apoyado en fuentes oficiales y confiables para garantizar que la información presentada es precisa y está actualizada. Nuestra intención es explicar la situación de manera neutral y sin emitir juicios, de modo que cada lector pueda sacar sus propias conclusiones.

Conclusión

La reforma del artículo 3 de la Constitución de la Ciudad de México ha generado una gran discusión en torno a la propiedad privada, pero es importante entender que no elimina este derecho. Lo que introduce es un enfoque en la función social de los bienes inmuebles, buscando garantizar un uso más responsable y equitativo del suelo urbano. Aunque ha habido confusión y polémica en torno a las posibles implicaciones de la reforma, las expropiaciones no son automáticas ni arbitrarias, y están sujetas a procesos legales establecidos.

En Muros Capital, nuestro compromiso es brindar información precisa y objetiva, respaldada por fuentes confiables, para ayudar a nuestros lectores a entender estos temas de manera clara. Seguiremos atentos a cómo evoluciona la aplicación de esta reforma y las posibles implicaciones para el mercado inmobiliario.

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